lunes, 28 de octubre de 2013

TEST PSICOLÓGICO

                       INVENTARIO DE DEPRESIÓN DE BECK                           

BDI-II


Nombre: __________________________ Estado civil:_________ Edad:___ Género:___________   Ocupación: _______________________ Educación: _______________ Fecha: ___/___/_____
Instrucciones: Este cuestionario consta de 21 grupos de enunciados. Por favor, lea cada uno de ellos cuidadosamente. Luego  elija uno de cada grupo, el que mejor describa el modo como se ha sentido las últimas dos semanas, incluyendo el día de hoy. Marque con un círculo el número correspondiente al enunciado elegido. Si varios enunciados de un mismo grupo le parecen igualmente apropiados, marque el número más alto. Verifique que no haya elegido más de un grupo, incluyendo el ítem 16 (cambio en los hábitos de sueño) y el item18 (cambios en el apetito).
            1.Tristeza
0        No me siento triste.
1        Me siento triste gran parte del tiempo.
2        Estoy triste todo el tiempo
3        Estoy tan triste o soy tan infeliz que no puedo soportarlo
2.Pesimismo
0        No estoy desalentado respecto de mi futuro.
1        Me siento as desalentado respecto de mi futuro que lo que solía estarlo.
2        No espero que las cosas funcionen para mí.
3        Siento que no hay esperanza para mi futuro y que solo puede empeorar.
3                3.Fracaso
0        No me siento como un fracasado.
1        He fracasado más de lo que hubiera debido.
2        Cuando miro hacia atrás veo muchos fracasos.
3        Siento que como persona soy un fracaso total.
  
4                4.Pérdida de placer
0        Obtengo tanto placer como siempre por las cosas de las que disfruto.
1        No disfruto tanto de las cosas como solía hacerlo.
2        Obtengo muy poco placer de las cosas de las que solía disfrutar.
3        No puedo obtener ningún placer de las cosas de las que solía disfrutar.

5                5.Sentimientos de culpa
0        No me siento particularmente culpable.
1        Me siento culpable de varias cosas que he hecho o que debería haber hecho.
2        Me siento bastante culpable la mayor parte del tiempo.
3        Me siento culpable todo el tiempo.

6                6.Sentimientos de castigo
0        No siento que estoy siendo castigado.
1        Siento que tal vez pueda ser castigado.
2        Espero ser castigado.
3        Siento que estoy siendo castigado.


7               7.Disconformidad con uno mismo
0        Siento acerca de mi lo mismo que siempre.
1        He perdido la confianza en mí mismo.
2        Estoy decepcionado conmigo mismo.
3        No me gusto a mí mismo.

8                8. Autocritica
0        No me critico ni me culpo más de lo habitual.
1        Estoy más crítico conmigo mismo de lo que solía estarlo.
2        Me critico a mi mismo por todos mis errores.
3        Me culpo a mi mismo por todo lo malo que sucede.

                         9.Pensamientos o deseos suicidas.
0        No tengo ningún pensamiento de matarme.
1        He tenido pensamientos de matarme pero no lo haría.
2        Querría matarme.
3        Me mataría si tuviera la oportunidad de hacerlo
10.Llanto
0        No llora más de lo que solía hacerlo.
1        Lloro más de lo que solía hacerlo.
2        Lloro por cualquier pequeñez.
3        Siento ganas de llorar pero no puedo
11.Agitación
0        No estoy más inquieto o tenso que lo habitual.
1        Me siento más inquieto o tenso que lo habitual.
2        Estoy tan inquieto o agitado que me es difícil quedarme quieto.
3        Estoy tan inquieto o agitado que tengo que estar siempre en movimiento o haciendo algo.
12.Pérdida de interés
0        No he perdido el interés en otras actividades o personas.
1        Estoy menos interesado que antes en otras personas o cosas.
2        He perdido casi todo el interés en otras personas o cosas.
3        Me es difícil interesarme por algo.
13.Indecisión
0        Tomo mis decisiones tan bien como siempre.
1        Me resulta más difícil que de costumbre tomar decisiones.
2        Encuentro mucha dificultad que antes para tomar decisiones.
3        Tengo problemas para tomar cualquier decisión.
14.Desvalorización
0        No siento que yo no sea valioso.
1        No me considero a mi mismo tan valioso y útil como solía considerarme.
2        Me siento menos valioso cuando me comparo con otros.
3        Siento que no valgo nada.
15.Pérdida de energía
0        Tengo tanta energía como siempre.
1        Tengo menos energía que la que solía tener.
2        No tengo suficiente energía para hacer demasiado.
3        No tengo energía suficiente para hacer nada.
16.Cambios en los hábitos de sueño
0           No he experimentado ningún cambio en mis hábitos de sueño.
1a Duermo un poco más que lo habitual.
1b    Duermo un poco menos que lo habitual.
2a    Duermo mucho más que lo habitual.
2b    Duermo mucho menos que lo     habitual.
3a    Duermo la mayor parte del día.
3b    Me despierto 1-2 horas temprano y no puedo volver a dormirme.
17.Irritabilidad
0        No estoy más irritable que lo habitual.
1        Estoy más irritable que lo habitual.
2        Estoy mucho más irritable que lo habitual.
3        Estoy irritable todo el tiempo.
18.Cambios en el apetito.
0        No he experimentado ningún cambio en mi apetito.
1a  Mi apetito es un poco menor que lo habitual.
1b  Mi apetito es un poco mayor que lo habitual.
2a  Mi apetito es mucho menor que antes.
2b  Mi apetito es mucho mayor que lo habitual
3a  No tengo apetito en absoluto.
3b  Quiero comer todo el tiempo.
19.Dificultad de concentración
0        Puedo concentrarme tan bien como siempre.
1        No puedo concentrarme tan bien como habitualmente.
2        Me es difícil mantener la mente el algo por mucho tiempo.
3        Encuentro que no puedo concentrarme en nada.
20.Cansancio o fatiga
0        No estoy más cansado o fatigado que lo habitual.
1        Me fatigo o me canso más fácilmente que lo habitual.
2        Estoy demasiado fatigado o cansado para hacer muchas de las cosas que solía hacer.
3        Estoy demasiado fatigado o cansado para hacer la mayoria de las cosas que solía hacer.
21.Pérdida de interés en el sexo
0        No he notado ningún cambio reciente en mi interés por el sexo.
1        Estoy menos interesado en el sexo de lo que solía estarlo.
2        Ahora estoy mucho menos interesado en el sexo.
3      He perdido completamente el interés en el sexo.




                
Calificación del Inventario de Depresión de Beck

Una vez que haya completado el cuestionario, se suman la puntuación de cada una de las 21 preguntas. La siguiente tabla muestra la relación entre la puntuación total y el nivel de depresión de acuerdo con el Inventario de Depresión de Beck.

Puntuaciones del  BDI-II
Grado de Depresión
0-13
Mínima
                   14-19                 
Leve
20-28
Moderada
29-63
Grave



El cerebro feliz



POR QUE NOS SENTIMOS FELICES?



ETAPAS DE DESARROLLO DE LA PERSONALIDAD 
PSICOLOGÍA ECOLÓGICA


Tradicionalmente se ha considerado a la Psicología Ambiental como una disciplina nueva, joven o 

reciente. Sin embargo, lo que no es nuevo ni reciente es el interés por estudiar las relaciones que existen 
entre las personas y sus entornos, hecho derivado de una constatación sumamente simple: siempre 
estamos ubicados, es decir, siempre estamos situados en algún entorno, y este hecho es intrínseco a 
nuestra existencia como seres vivos. Por lo tanto, a lo largo de la evolución de la humanidad y del 
pensamiento, la influencia del entorno o del ambiente sobre las personas ha sido un tema de referencia 
obligado. Como el resto de ciencias humanas y sociales, la propia evolución de la psicología está 
marcada por diversas concepciones de la relación e influencia entre persona (aspectos o variables 
internas) y ambiente (aspectos o variables externas) generando en su caso polémicas ya clásicas como 
la controversia entre herencia y ambiente o entre personologismo y situacionismo. 

Así, mientras la primera psicología experimental de Wundt y Titchener relega los aspectos ambientales al 
centrarse en la experiencia inmediata y en el organismo, el conductismo adopta una postura 
radicalmente opuesta, pasando a centrar el interés en la predicción y control de la conducta determinada 
por las variables externas a la persona. El mediacionismo y, posteriormente, el cognitivismo (recuperando 
la tradición gestáltica) incorporan el papel del organismo y de los procesos mentales en el esquema E-R, 
aunque el énfasis en la experimentación en laboratorio como propuesta metodológica dominante tiende a 
considerar las variables ambientales bien como variables independientes asignadas (por tanto, sujetas a 
un estricto control experimental) bien como variables contaminantes de los fenómenos a analizar 
(generando la necesidad de neutralizar o anular sus posibles efectos). 
No será hasta los años 60 que, con el "boom" de las disciplinas aplicadas en psicología social, surgirá lo 
que primero se denominó Psicología de la Arquitectura ampliándose posteriormente a Psicología 
Ambiental. Pero ello nunca, como siempre, sucede porque sí y de manera inmediata. Siguiendo a Pol 
(1988) podemos distinguir dos nacimientos de la Psicología Ambiental

CARACTERÍSTICAS DE LA PSICOLOGIA AMBIENTAL:

1. Enfoque holístico, molar, tanto de la persona como del entorno. 
2. Consideración del rol activo de la persona en su relación con el entorno. 
3. Multiplicidad de métodos de investigación así como de técnicas de recogida y análisis de datos, 
consecuencia de la complejidad de los fenómenos objeto de estudio. 
4. Carácter necesariamente interdisciplinar. 
5. Ampliación de los ámbitos de investigación. Además de los ya clásicos referidos a la ciudad y entornos 
concretos (hospitales, lugares de trabajo, escuelas, etc), la psicología ambiental actual toma como ámbito 
los entornos naturales así como temas referidos a comportamientos proambientales, marketing y gestión 
ambiental, etc. 
6. Tendencia creciente a centrarse en los aspectos sociales por encima de los meramente individuales. 
7. Mayor énfasis en las perspectivas organísmica y, especialmente, transaccional, intentando superar las 
dificultades teóricas, epistemológicas y metodológicas que esta última plantea. 

VENTANAS DEL APRENDIZAJE
Estas ventanas de aprendizaje son importantísimas, pues ocurren cuando ciertas partes del cerebro crecen más que otras y se vuelven más activas para responder las necesidades de absorber experiencias de los 5 sentidos. Algunas de estas ventanas son:
 Desarrollo visual desde el nacimiento a los cuatro años: durante esta etapa los bebés necesitan ver formas, colores, objetos y variación de distancia y movimiento. Todas estas imágenes ayudarán al cerebro a reconocer y organizar más tarde la información visual. De hecho, el cerebro aprende a ver! Por esta razón cualquier cosa que interfiera con la visión del bebé, tales como cataratas, debe ser corregido de inmediato.
 Desarrollo del lenguaje del nacimiento a los diez años: Los bebés nacen con la habilidad de aprender el lenguaje. Por supuesto, ellos entienden y balbucean en el lenguaje que oyen con más frecuencia (incluyendo sus acentos). Generalmente, cuanto más se les hable, cante y lea, tendrá más vocabulario que usará de formas más complejas. Los bebés también aprenden la sintaxis de la lengua, es decir, la forma en que están construidas las oraciones para tener sentido (por ejemplo a decir “mamá quiero comer” en vez de decir “comer, mamá, quiero”). De hecho, como la época más fértil para la adquisición del lenguaje es durante los primeros 10 años, se convierte también en la etapa ideal para aprender una segunda o tercera lengua.
 Vínculo emocional: del nacimiento a los 18 meses: también estudios recientes demuestran que el coeficiente intelectual de una persona predice muy poco de su desarrollo profesional futuro, mientras que la inteligencia emocional predice hasta un 80% de las posibilidades del éxito profesional futuro. La parte del cerebro encargada de regular las emociones, llamada amígdala, aprende durante los primeros meses de vida como ser un “buen ciudadano”. Esto quiere decir, que las emociones como empatía, felicidad, desesperanza y tristeza son determinadas por la forma en que es tratado el bebé. La amígdala continúa su formación durante la adolescencia, pero las experiencias tempranas (así como las tendencias innatas de temperamento del niño) son importantes para regular las emociones.

 Habilidades musicales y matemáticas desde el primer año a los cinco años: La corteza cerebral, la parte del cerebro que oye la música, es la misma encargada de hacer cálculos matemáticos. Mucho se ha dicho sobre el valor de exponer a los niños a música compleja y rica. Este tipo de música aparentemente no sólo ayuda al cerebro a comprender a la música en sí, sino también a mejorar el razonamiento espacial que requieren las matemáticas. Asimismo, se sabe que a menor edad empiece a estudiar un instrumento musical un niño, habrán más probabilidades de que lo ejecute en el futuro profesionalmente.
LAS EMOCIONES

Las líneas troncales de los circuitos que controlan las emociones son configuradas antes del nacimiento. Luego, los padres toman el relevo. Quizás la influencia más fuerte es lo que el psiquiatra Daniel Stern llama armonización, es decir, cuando las personas a cargo del pequeño "sirven de espejo a los sentimientos internos del niño". Si el grito de emoción que lanza un bebé al ver un cachorro encuentra como respuesta una sonrisa y un abrazo, si su emoción cuando ve pasar un avión encuentra una emoción equivalente, los circuitos correspondientes a estas emociones se refuerzan. Parece ser que el cerebro utiliza los mismos caminos para generar una emoción que para responder a alguna. De manera que si una emoción se ve correspondida, se reforzarán las señales eléctricas y químicas que la produjeron. Pero, si las emociones encuentran repetidamente la indiferencia o una respuesta contraria -el bebé se siente orgulloso de haber construido un rascacielos con las mejores ollas de mamá, pero mamá se disgusta terriblemente- esos circuitos se confunden y no se fortalecen. La clave aquí es que "repetidamente": un solo arrebato o gesto de indiferencia no afectará a un niño de por vida. Lo que importa es el patrón, y éste puede ser muy poderoso: en uno de los estudios de Stern, un bebé cuya madre nunca equiparaba sus niveles de emoción se convirtió en una persona extremadamente pasiva, incapaz de sentir emoción o alegría. La experiencia también puede alambrar el circuito "calmante" del cerebro, como describe Daniel Goleman en su exitoso libro Inteligencia Emocional. Un padre tranquiliza suavemente a su bebé sollozante, otro lo deposita en la cuna: una madre abraza a su pequeño hijo cuando éste se raspa la rodilla, otra grita "¡es tu culpa, tonto!" Las primeras respuestas guardan armonía con el sentimiento de angustia del niño: las otras están totalmente desincronizadas desde el punto de vista emocional. Entre los 10 y 18 meses, hay un grupo de células en la corteza pre-frontal racional en proceso de conectarse con las regiones que regulan las emociones. El circuito parece convertirse en un interruptor de control, capaz de calmar la agitación, infundiendo razón a la emoción. Quizás cuando los padres tranquilizan al niño se está entrenando este circuito, mediante el fortalecimiento de las conexiones neurales que lo componen, de modo que el niño aprende cómo calmarse por sí solo. Todo esto sucede en una etapa tan temprana que los efectos de la crianza pueden considerarse equivocadamente como algo innato. El estrés y las amenazas constantes también reconfiguran los circuitos de la emoción. Estos circuitos tienen su centro en la amígdala, una pequeña estructura en forma de almendra profundamente incrustada en el cerebro cuyo trabajo consiste en sortear las imágenes y sonidos entrantes en busca de contenido emocional. Según un diagrama de circuitos realizado por Joseph LeDoux, de la Universidad de New York, los impulsos del ojo y el oído llegan a la amígdala antes de alcanzar la neocorteza racional pensante. Si ha existido una imagen, sonido o experiencia dolorosa en el pasado -la llegada del papá ebrio a casa seguida de una paliza- la amígdala inunda los circuitos de neuroquímicos antes de que el cerebro superior sepa lo que está sucediendo. Cuando más se utilice este camino, más fácil es de estimular: el sólo recuerdo del padre puede inducir temor. Como los circuitos pueden permanecer excitados durante días enteros, el cerebro sigue en estado máximo de alerta. En este estado, dice el neurocientífico Bruce Perry, del Baylor College of Medicine, más circuitos detectan pistas no verbales -expresiones faciales, ruidos furiosos- que advierten acerca de un peligro inminente. Como resultado, la corteza se rezaga en desarrollo y le cuesta trabajo asimilar información compleja, como sería una lengua.
 
PSICOLOGÍA PSICOANALÍTICA

FUNDADOR:
El psiquiatra austriaco Sigmund Freud.

DISCÍPULOS:
Carl Jung y Alfredo Adler.

¿POR QUÉ SE LLAMA PSICOANÁLISIS?
En bases a los análisis de Freud sobre los trastornos mentales. Con sus pacientes desarrolló un método psicoterapéutico y/o teoría de la personalidad (claramente opuesto a los métodos objetivos, científicos y experimentales). Afirma que la personalidad se desarrolla en la medida que los conflictos psicológicos se resuelven.

DESCUBRIMIENTOS IMPORTANTES:
A través delos “lapsus”, actos fallidos y los sueños descubre la existencia del inconsciente. La curación consiste en “hacer consciente los inconsciente”, logrando que el paciente descubra el trauma oculto que lo hizo enfermar.
EL OTRO GRAN APORTE

De Freud, que causó gran revuelo en su época, fue el descubrimiento de la sexualidad infantil. Para él, la sexualidad no se limita a la reproducción sino que abarca la vida del hombre desde sus inicios, siendo la madre el primer objeto de amor del niño, en el que vuelca toda su sexualidad (Complejo de Edipo y Electra), así como su agresión, estableciéndose un fuerte lazo de dependencia ya que ella satisface todas sus necesidades.